Indignante y cuestionable. El aspirante presidencial de Renovación Popular admitió la existencia de una empresa vinculada a su entorno con una deuda tributaria pendiente de S/12,9 millones, tal como reveló una investigación de La República. De acuerdo con los registros oficiales de la Sunat, se trata de Peruval Corp. S.A., una sociedad inscrita en Lima. Pese a la gravedad del hecho, el candidato anunció que denunciará por “difamación agravada” al jefe de la Unidad de Investigación, cuestionando así la labor de fiscalización que corresponde a quienes evalúan a los postulantes a cargos públicos.
El propio Rafael López Aliaga reconoció que existen dos empresas con la misma denominación social: Peruval Corp. S.A. La primera fue inscrita en Lima el 5 de enero de 1995, mientras que la segunda se constituyó en Panamá el 30 de enero del mismo año. Apenas días después, el 6 de febrero de 1995, los titulares de la empresa panameña otorgaron poderes de representación al hoy candidato presidencial y a su socio Lorenzo Sousa Debarbieri, consolidando un esquema empresarial con alcance internacional.
Este antecedente no es menor. Bajo el nombre de Peruval Corp. S.A., tanto en Lima como en Panamá, López Aliaga administra y controla concesiones de ferrocarriles, hoteles y otros negocios de relevancia económica, lo que refuerza la exigencia de transparencia total sobre sus intereses y obligaciones financieras frente al Estado.

En 2021, cuando postuló por primera vez a la Presidencia, López Aliaga presentó ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) una relación de empresas de su propiedad que incluía Peruval Corp. S.A.. Sin embargo, omitió precisar si se refería a la empresa registrada en Lima o a la constituida en Panamá, pese a que ambas comparten el mismo nombre. Ese mismo año, la base de datos de Omisos y Deuda Tributaria Exigible de la Sunat ya consignaba que Peruval Corp. S.A. (Lima) mantenía una deuda superior a S/17,3 millones.
La investigación periodística dejó al descubierto falta de claridad y omisiones relevantes en la Hoja de Vida presentada por el candidato, un documento clave para que la ciudadanía evalúe su conducta y cumplimiento de la ley.
En 2022, cuando se lanzó como candidato a la alcaldía de Lima, este medio volvió a revisar su declaración jurada. En esa ocasión, solo consignó la sucursal panameña de Peruval Corp. S.A., eliminando toda referencia a la empresa registrada en Lima. La decisión resulta especialmente llamativa si se considera que, durante el proceso electoral municipal, la deuda coactiva de la firma limeña ya había ascendido a S/17,8 millones.
Todo apunta a que la omisión buscó evitar el debate público sobre una deuda significativa con el fisco. En un contexto electoral, estos hechos refuerzan la necesidad de rendición de cuentas, declaraciones juradas completas y respeto al rol fiscalizador del periodismo y de las instituciones del Estado.